Cómo sobrevivir a un desastre informático

Los planes de continuidad de negocio no son exclusivos de las grandes empresas. Las pymes deben asumir que la pérdida de información o la caída de los sistemas informáticos puede acarrear grandes pérdidas económicas o, incluso, el cierre del negocio.


Según un estudio de la Cámara de Comercio de Londres, el 90% de las empresas que sufre una pérdida de datos importante desaparece del mercado en el plazo de dos años. Desastres como incendios e inundaciones, actos terroristas, ataques de hackers, virus, cortes de luz o errores en los sistemas tecnológicos pueden generar una situación crítica en cualquier empresa, independientemente de su tamaño. De hecho, las pequeñas empresas son especialmente vulnerables. Sin embargo, en España la mayoría está poco concienciada de la necesidad de tener un plan B que les proteja ante posibles contingencias. “El 44% de las empresas españolas considera inevitable perder datos, lo que da una idea de en qué situación se encuentran”, apunta Ignacio Chico, director general de Iron Mountain España, una empresa que ofrece servicios de recuperación de datos. Los planes de continuidad de negocio recogen, paso a paso, qué debe hacer la empresa para restablecer la actividad de su negocio en caso de sufrir un desastre. Puesto que no todas las actividades de negocio tienen la misma importancia en cuanto a su recuperación, es necesario establecer prioridades. Los expertos recomiendan que se valore qué tiempo de interrupción de la actividad puede soportar hasta que las pérdidas dejen de ser asumibles. Una parte básica de estos planes es la relativa a la salvaguarda de los datos. “La información es la savia de las empresas: la pérdida de datos, no poder acceder a éstos cuando es necesario, no cumplir con la legislación y las brechas de seguridad pueden provocar multas significativas y daños en la reputación”, apunta Chico. Muchas empresas optan por tener una copia de seguridad (back up) en las propias instalaciones, una medida que los expertos consideran insuficiente.

Pero la llegada de tecnología en la nube está cambiando el panorama. El cloud computing facilita a las pymes el acceso a estos servicios de respaldo a costes más asequibles. Por ejemplo, las empresas pueden contratar con un proveedor externo un servicio para realizar en la nube, de forma automática, copias de seguridad cifradas de la información crítica de la compañía. De esta forma, en caso necesario podrán acceder a través de Internet a esa copia de respaldo. Hay casos en los que no basta con realizar copias de seguridad de la información, sino que también es necesario asegurar que el negocio no se pare ante cualquier imprevisto. Un sitio de comercio electrónico, por ejemplo, afronta grandes pérdidas si se caen los sistemas tecnológicos. Una opción es contratar con un proveedor un servicio que asegure a la empresa que pueden mantener la operativa en caso de caída de sus sistemas. Incluso se puede tener un plan que asegure la continuidad física del negocio. Eso fue lo que permitió a Garrigues continuar con su actividad, en dependencias de IBM, a raíz del incendio en 2005 de la Torre Windsor de Madrid, donde la empresa tenía sus oficinas.

Según un estudio de la consultora Aberden Group, el coste medio por cada hora en la interrupción del servicio en una empresa asciende a 110.000 euros. La empresa de seguridad Symantec estimaba en 2012 que las compañías sufren una media de 16 interrupciones en sus centros de datos, lo que eleva el coste total a 3.700 millones de euros anuales. Inteco asegura que cuatro de cada diez pymes españolas conoce qué significa un plan de continuidad de negocio, aunque sólo un 15, 5% tiene una estrategia para recuperar el entorno tecnológico que soporta las operaciones de negocio en el caso de que se produzca un desastre. Sin embargo, es reseñable la adopción mayoritaria (88%) de prácticas como la realización de copias de seguridad.


Digitech Expansión.com, 29/11/2013